Se trata de un verdadero oasis apreciable tanto para los viajeros de negocios como los de placer. Sus impresionantes habitaciones están bien arregladas y concuerdan con el estilo elegante y gracioso del resto del hotel. Además, las 144 habitaciones se distinguen por tener todo el equipamiento necesario para satisfacer sus necesidades. No deje de visitar su excelente restaurante, el "Gran Duca", que hace latir tan fuerte el corazón del los epicúreos y que tiene vistas al rÃo Spree. A tan sólo unos minutos del hotel encontrará locales de ocio, para cenar o para realizar compras con comodidad.